6 de junio de 2011
1_grande

No sentimos a los piojos andar, ni las liendres nos hacen cosquillas… Pero cuando tenemos piojos nos pica la cabeza. Suele ser un picor fuerte y persistente, sobre todo, detrás de las orejas y cerca de la nuca. Pero, ¿por qué nos pica?

Los piojos parasitan en los seres humanos. En ellos nacen, se alimentan y se reproducen. Nacen de los huevos (liendres) depositados en el cabello y se alimentan de sangre humana. De ahí el picor. Es una reacción de nuestro cuerpo a la saliva que el piojo inyecta durante la picadura que realiza para tomar su alimento. En la mayoría de personas provoca una pequeña pápula rojiza.

Generalmente, cuanto mayor es el grado de picor, mayor es el grado de infestación. De igual manera que, si la persona ha sufrido infestaciones con anterioridad, el grado de picor será mayor puesto que la zona estará sensibilizada.

La zona de la nuca y detrás de las orejas es la “preferida” para los piojos, por las condiciones de temperatura y de humedad,por lo que suelen concentrarse en esa área y, como consecuencia, también sus picaduras. No obstante, aunque sientan predilección por esta zona, es importante saber que los piojos tienen una gran movilidad y pueden encontrarse por toda la cabeza.

Por último, hemos de tener en cuenta que el picor es la manifestación más evidente de la existencia de piojos, pero no siempre que hay piojos hay picor y tampoco siempre que hay picor hay piojos. En ambos casos debemos cerciorarnos de la no existencia de los bichitos, pero en el segundo, si los picores persisten se recomienda acudir al médico.